Seguramente conoces libros de cine que están bien, que son interesantes, que tienen buenas fotografías y que disfrutas hojeando de vez en cuando. Pero este libro que te voy a presentar es uno de esos que, nada más tenerlo entre las manos, te hará abrir los ojos como platos y pensarás: «¡Pero qué auténtica barbaridad es esta!».
Estoy hablando del «libraco» Cómo se hizo Érase una vez en… Hollywood, de Jay Glennie y editado en España por Blume.
Se trata de un libro gigantesco, tanto por sus dimensiones como por su contenido, que nos invita a descubrir absolutamente todo lo que ocurrió detrás de las cámaras de una de las películas más especiales de Quentin Tarantino.
Y cuando digo todo, es prácticamente TODO.
Este no es el típico libro que recopila unas cuantas fotografías promocionales, cuatro anécdotas del rodaje y un par de entrevistas. Nada menos que 488 páginas dedicadas a reconstruir, con un nivel de detalle casi enfermizo (en el buen sentido, por supuesto), cómo nació y se hizo realidad Érase una vez en… Hollywood.
Y te adelanto algo: es una auténtica pasada.
Un libro enorme para una película enorme
Lo primero que llama la atención cuando tienes este libro delante es su tamaño. Y no, las fotografías no le hacen justicia.
Con unas dimensiones de 23,5 x 32,5 centímetros, encuadernación en tapa dura y la friolera de 488 páginas, estamos ante uno de esos volúmenes que necesitan su propio espacio en cualquier estantería. Y posiblemente una estantería bastante resistente, dicho sea de paso.
La edición de Blume es una preciosidad. Su cubierta, dominada por los tonos amarillos y anaranjados tan característicos de la película, reproduce imágenes de Leonardo DiCaprio, Brad Pitt y Margot Robbie, acompañadas de una tipografía negra que queda de lujo.
Además, las letras de la portada presentan un acabado en relieve, un detalle que quizá pueda parecer secundario, pero que aporta ese toque de calidad que tanto nos gusta encontrar en este tipo de publicaciones.
Y el lomo tampoco se queda atrás. Con su llamativo diseño amarillo y negro, es de esos libros que destacan incluso cuando están colocados entre otros grandes volúmenes de cine.
Pero lo mejor llega cuando lo abres.
Porque si por fuera impresiona, por dentro es directamente una locura.




Casi 500 páginas para meternos en la cabeza de Tarantino
El responsable de esta auténtica maravilla es Jay Glennie, escritor y periodista británico especializado en cine, que ha tenido acceso directo a Quentin Tarantino, a los protagonistas de la película y a numerosos integrantes del equipo técnico y artístico.
Y ese acceso marca una diferencia enorme.
El libro no se limita a contar cómo se rodaron determinadas escenas, sino que reconstruye todo el proceso creativo y técnico de la película, desde las primeras ideas y la escritura del guion hasta su estreno y posterior recorrido.
Todo ello acompañado de entrevistas, testimonios, fotografías y documentos de producción que permiten descubrir aspectos del rodaje que normalmente permanecen fuera del alcance del espectador.
La obra arranca, además, con un prólogo del propio Quentin Tarantino, algo que ya supone una declaración de intenciones.
A partir de ahí, Glennie organiza el contenido en cuatro grandes bloques: preproducción, producción, posproducción y legado.
Y dentro de ellos encontramos 32 capítulos que van desgranando prácticamente cada etapa del proyecto; la búsqueda de localizaciones, la elección de los actores, el diseño del vestuario, la construcción de decorados, los efectos especiales o las decisiones tomadas durante el montaje.
Lo verdaderamente fascinante es comprobar cuánto trabajo, cuántas personas y cuántas decisiones hay detrás de algo que, cuando vemos la película, parece surgir con absoluta naturalidad.
Y eso, precisamente, es lo que convierte este libro en algo tan especial.


Un festín visual que parece no terminar nunca
Aquí tengo que detenerme, porque uno de los grandes atractivos del libro es su apartado fotográfico.
Y es que la cantidad y variedad de material gráfico que encontramos en sus páginas es sencillamente espectacular.
No tenemos únicamente fotografías de Leonardo DiCaprio, Brad Pitt o Margot Robbie durante el rodaje, que también las hay, y muchas.
Encontramos imágenes de los equipos de filmación trabajando, fotografías de los decorados, bocetos de personajes, ilustraciones de vestuario, diseños de escenarios, planos, maquetas y multitud de documentos utilizados durante la producción.
Hay páginas dedicadas a explicar cómo se recreó el Hollywood de finales de los sesenta, cómo se prepararon determinadas secuencias y cómo se diseñaron elementos que aparecen en pantalla apenas unos segundos.
Por ejemplo, resulta fascinante contemplar los diseños y maquetas relacionados con el autocine Van Nuys, o descubrir el trabajo de vestuario que hay detrás de personajes como Rick Dalton.
Y luego están esas fotografías a doble página que prácticamente te obligan a detenerte unos minutos para observar cada detalle.
La combinación entre imágenes de gran formato, ilustraciones y texto funciona de maravilla. No tienes la sensación de estar leyendo un libro ilustrado, sino de estar recorriendo un gigantesco archivo de producción cinematográfica.
Y lo mejor es que no se trata de fotografías colocadas simplemente para adornar.
Todo tiene un contexto, una explicación y una razón de estar ahí.
Puedes pasarte muchísimo tiempo hojeándolo sin leer una sola línea, disfrutando únicamente de sus imágenes. Pero cuando empiezas a profundizar en los textos, descubres que todavía hay mucho más.





Mucho más que Leonardo DiCaprio, Brad Pitt y Margot Robbie
Otro de los aspectos que más me gustan de este libro es que no se centra exclusivamente en las grandes estrellas.
Por supuesto, los protagonistas tienen una presencia importantísima, y encontramos abundante material relacionado con sus personajes, sus interpretaciones y su participación en el rodaje.
Pero Jay Glennie también concede muchísimo protagonismo a quienes normalmente permanecen detrás de las cámaras.
Diseñadores de producción, responsables de vestuario, técnicos, especialistas, miembros del equipo artístico y otros profesionales que contribuyeron a construir ese universo tan particular.
Y esto me parece especialmente importante.
Porque una de las grandes virtudes de Érase una vez en… Hollywood es su capacidad para transportarnos a otro tiempo. Sus calles, sus coches, sus carteles publicitarios, sus cines, sus programas de televisión y hasta los objetos más pequeños contribuyen a recrear una época que Tarantino conoce y adora.
Pues bien, este libro nos permite descubrir cómo se consiguió todo eso.
Y cuando empiezas a conocer el trabajo que hay detrás de cada detalle, es inevitable que aumente todavía más tu admiración por la película.
Un viaje al Hollywood de 1969… y al cine de Tarantino
Hay algo especialmente bonito en este libro, y es que consigue transmitir el mismo amor por el cine que desprende la película.
Porque Érase una vez en… Hollywood no es solamente la historia de Rick Dalton y Cliff Booth. Es también una carta de amor a una época, a una industria y a una forma de entender el séptimo arte.
Y Glennie consigue trasladar todo eso al papel.
A través de sus páginas vamos descubriendo cómo Tarantino fue dando forma a ese universo, cómo se trabajó para recrear el Los Ángeles de 1969 y cómo se prepararon algunas de las secuencias más recordadas del largometraje.
Especialmente interesantes resultan los capítulos relacionados con los rodajes ficticios dentro de la propia película, el universo televisivo de Rick Dalton y las numerosas referencias cinematográficas que Tarantino introduce constantemente.
También hay espacio para abordar la presencia de Sharon Tate, la familia Manson y los acontecimientos históricos que sirven de telón de fondo a la historia.
Todo ello permite apreciar hasta qué punto la película está construida a partir de una mezcla de recuerdos, referencias culturales, imaginación y una enorme pasión por el cine.
Si ya eras de los que disfrutaban buscando pequeños detalles y guiños en cada nuevo visionado, este libro puede convertirse en una auténtica perdición.
De las buenas, claro.



Una edición de Blume para disfrutar sin prisas
Volviendo al apartado físico, porque en Cinemix estas cosas nos importan (y mucho), hay que reconocer que estamos ante una publicación que entra por los ojos desde que te cruzas con ella.
La encuadernación en cartoné, el gran formato y la presentación del contenido convierten la experiencia de lectura en algo muy diferente a la de un libro convencional.
Las fotografías de gran tamaño lucen especialmente bien, y las páginas dobles permiten apreciar con bastante detalle tanto las imágenes del rodaje como los diseños de producción.
Además, la distribución del contenido está muy bien planteada, alternando textos extensos con fotografías, ilustraciones y otros materiales gráficos.
No es un libro para leer deprisa.
Es de esos que dejas sobre una mesa, abres por cualquier página y terminas pasando media hora mirando fotografías, leyendo anécdotas y descubriendo detalles que no conocías.
Y cuando crees que ya lo has visto todo, pasas la página y aparece otra fotografía espectacular, otro boceto o una nueva historia del rodaje.
Es un libro para saborear, para consultar, para volver a abrir una y otra vez.
Y, por supuesto, para presumir un poquito de él cuando venga algún amigo cinéfilo a casa. Que tampoco vamos a engañarnos.





¿Merece la pena? Absolutamente sí
Voy a decirlo claramente: este es uno de esos libros que justifican por sí solos la existencia de las grandes publicaciones cinematográficas de coleccionista.
No solamente por su tamaño, ni por la cantidad de fotografías, ni siquiera por la impresionante presentación.
Lo que realmente lo hace especial es la profundidad con la que aborda la creación de una película.
Hay una labor de documentación enorme, un acceso privilegiado a sus responsables y una voluntad evidente de conservar todo ese trabajo para que los aficionados podamos descubrirlo y disfrutarlo.
Eso tiene muchísimo valor.
Evidentemente, si eres seguidor de Quentin Tarantino o si Érase una vez en… Hollywood está entre tus películas favoritas, estamos ante una recomendación prácticamente obligatoria.
Pero creo que el libro va bastante más allá.
Cualquier persona interesada en la historia del cine, los rodajes, el diseño de producción o los procesos creativos de una gran película encontrará aquí material para disfrutar durante horas.
Porque no es solamente un libro sobre Tarantino. Es también una auténtica lección sobre cómo se hace cine.
Y de las que apetece estudiar.
Conclusión: una auténtica joya para cualquier biblioteca cinéfila
Hay ocasiones en las que uno termina una reseña pensando que quizá se ha dejado llevar un poquito por el entusiasmo.
Pues en esta ocasión no pienso disimularlo.
Cómo se hizo Érase una vez en… Hollywood me parece una absoluta maravilla.
Una publicación gigantesca, cuidada, visualmente impresionante y repleta de información que permite conocer desde dentro una de las películas más personales de Quentin Tarantino.
Jay Glennie ha realizado un trabajo extraordinario reuniendo testimonios, documentos y fotografías, y Blume lo presenta en una edición española que está a la altura de semejante contenido.
Es uno de esos libros que, cuando lo tienes delante, te recuerdan por qué nos gusta tanto coleccionar cosas relacionadas con el cine.
Porque sí, podemos ver una película en una plataforma, disfrutarla y pasar a la siguiente. Pero hay obras que nos invitan a detenernos, investigar, descubrir y seguir disfrutando mucho después de que aparezcan los créditos finales.
Y este libro consigue eso.
Si te gusta Tarantino, si adoras Érase una vez en… Hollywood o, sencillamente, si disfrutas descubriendo la magia que se esconde detrás de las cámaras, hazle un hueco en tu biblioteca.
Eso sí, procura que sea un hueco grande.
Porque menudo pedazo de libro.
Ficha del libro
| Título | Cómo se hizo Érase una vez en… Hollywood |
| Autor | Jay Glennie |
| Editorial | Blume |
| Idioma | Castellano |
| Páginas | 488 |
| Dimensiones | 23,5 × 32,5 cm |
| Encuadernación | Cartoné (tapa dura) |
| Extras destacados | Prólogo de Quentin Tarantino, entrevistas, fotografías del rodaje, bocetos, diseños y documentos de producción |
Reseña en video
Si prefieres descubrir el libro de una forma más visual y verlo con todo lujo de detalles, te dejo con la estupenda videorreseña que ha preparado mi amigo Rafa, del canal ENClave Coleccionista. ¡No te la pierdas!


Comentarios