Una película que se la juega…
Sirat no es una película cómoda, ni tampoco pretende serlo.
Desde el primer momento deja claro que estamos ante una propuesta diferente, arriesgada y muy poco convencional, de esas que no siguen el camino marcado ni te llevan de la mano. BTeam Pictures, con distribución de Karma Films, se ha atrevido a apostar por un título que divide opiniones… y eso, sinceramente, siempre es una buena noticia.
La película te va colocando en situaciones que, en muchos casos, no esperas en absoluto.
Cuando crees que ya sabes por dónde van a ir los tiros, Sirat pega un volantazo y te obliga a recolocarte como espectador.
Y eso no pasa una sola vez: hay varios giros emocionales y narrativos que funcionan casi como pequeños golpes en el estómago. Es una cinta que se construye a base de sensaciones, silencios incómodos y momentos que te dejan pensando bastante más de lo habitual.

Ahora bien, aquí viene la parte honesta: o entras en su juego o te quedas fuera. No hay término medio.
Si conectas con su ritmo, con su manera de contar las cosas y con esa atmósfera tan particular, Sirat se disfruta muchísimo y deja poso.
Si no logras entrar, es fácil que se te haga cuesta arriba o que no acabes de ver hacia dónde quiere ir. Y no pasa nada, porque precisamente ese riesgo forma parte de su identidad.
Con esta edición en Blu-ray de Sirat toca revisitar la película en las mejores condiciones posibles y valorar si el formato físico le hace justicia a una propuesta tan personal.
Así que, una vez puesto el contexto, vamos a entrar ya en materia y analizar qué tal se comporta esta edición en casa.
Así es la edición Blu-ray de Sirat
Aquí BTeam ha ido justo por el camino que mejor le sienta a Sirat: elegancia, sobriedad y buen gusto.
La edición de Sirat en Blu-ray se presenta en un digipak muy fino, de esos que entran bien por los ojos y no ocupan media estantería, acompañado además por una funda que le da un puntito extra de protección y presencia. Minimalista, pero con personalidad.
Dentro nos encontramos con un diseño con imágenes limpias, mucho espacio para respirar y un protagonismo claro del paisaje y la atmósfera. Nada está puesto al azar, y se nota que hay una intención clara de que la edición física dialogue con el tono del film, algo que no siempre se cuida tanto como debería.
Uno de los detalles más agradecidos es el pequeño dossier incluido, que suma bastante valor. No es un simple folleto para salir del paso: incluye fotografías de la película y notas del director, un añadido perfecto si quieres disfrutar un rato después del visionado, revisando material y entendiendo mejor el proceso creativo que hay detrás. Es ese tipo de extra físico que no hace ruido, pero que los coleccionistas valoramos mucho.
En resumen, estamos ante una edición honesta, bien pensada y muy acorde con la propuesta de Sirat.

















Apartado técnico
Si algo estaba claro con Sirat es que el apartado técnico era clave para que la experiencia funcionara… y aquí el Blu-ray cumple de sobra.
Empezando por la imagen, estamos ante una presentación espectacular, muy limpia y con un nivel de definición que permite disfrutar al máximo de la gran fotografía de la película.
Los planos abiertos lucen una barbaridad, el detalle es constante y no hay rastro de suciedad, grano mal tratado ni problemas de compresión. Todo se ve natural, sólido y muy cinematográfico.
El aspect ratio es 1.85:1, y ofrece una imagen equilibrada que aprovecha bien tanto los paisajes como los encuadres más cerrados. Es una de esas películas en las que el apartado visual no es solo un acompañamiento, sino parte esencial del relato, y este Blu-ray le hace total justicia.
Pero si hay un elemento realmente importante en Sirat, ese es el sonido.
Aquí juega un papel narrativo fundamental, y por suerte la edición está a la altura. Nos encontramos con pistas en Castellano y Francés (DTS-HD Master Audio 5.1), ambas con una mezcla muy cuidada. Los ambientes, los silencios, los efectos y la música están perfectamente integrados, con una buena espacialidad y un uso del canal surround que suma muchísimo a la atmósfera.
El apartado técnico de esta edición es modélico: imagen potente, sonido envolvente y un tratamiento respetuoso con la obra. Justo lo que se le pide al formato físico cuando una película se apoya tanto en las sensaciones como Sirat.
Contenido extra
El apartado de extras de esta edición no busca apabullarte con horas y horas de material, pero sí ofrece una selección bastante coherente con el espíritu de la película. Son contenidos breves, directos y bien enfocados, pensados más para complementar la experiencia que para diseccionarla al milímetro… y en este caso, encajan perfectamente.
Arrancamos con el teaser (56″) y el tráiler (1'51"), ideales para recordar cómo se presentó la película y ese tono tan particular con el que ya avisaba de que aquí no íbamos a ver algo convencional.
A partir de ahí, lo más interesante llega con las entrevistas, especialmente la de Oliver Laxe (6'07"), donde aporta contexto creativo y reflexiones que ayudan a entender mejor el viaje que propone Sirat. La entrevista a Sergi López (4'28") también resulta muy agradecida, cercana y muy en la línea del actor.
El resto de piezas funcionan como cápsulas temáticas que amplían diferentes aspectos del film: desde Sirat y Oliver Laxe (3'10") hasta el más que interesante Materia Eléctrica. La música de Sirat (2'09"), fundamental para una película donde el sonido tiene tanto peso.
También hay espacio para centrarse en los personajes, con piezas dedicadas a Sergi López como Luis (2'21") y Bruno Núñez Arjona como Esteban (1'51"), así como miradas más generales como La familia invisible. Cultura Ravera (3'25") o El trabajo del actor (3'27").
También tenemos un apartado de Otros Títulos, con dos tráilers adicionales, que sirven como recordatorio del tipo de cine que se mueve en esta línea más autoral.
En resumen, no es una edición cargada de extras extensos, pero sí bien seleccionados, variados y muy alineados con la película. Aquí hay material suficiente para quedarse con buen sabor de boca.
Conclusiones
La edición en Blu-ray de Sirat es un buen ejemplo de cómo no hace falta tirar la casa por la ventana para hacer las cosas bien. BTeam ha sabido entender perfectamente qué tipo de película tiene entre manos y ha construido una edición física que acompaña, respeta y potencia la experiencia, sin excesos.
A nivel técnico, poco que reprochar: imagen sobresaliente, con una fotografía que luce de maravilla, y un sonido clave para la película que está tratado con el cuidado que merece. En este tipo de cine, donde los ambientes, los silencios y la música lo son todo, contar con un buen 5.1 marca la diferencia, y aquí se nota desde el primer minuto.
La edición física, con su digipak fino, funda y dossier, suma puntos entre los que disfrutamos del objeto como algo más que un simple soporte. Es discreta, elegante y coherente, y el pequeño libreto con fotos y notas del director es ese detalle que siempre se agradece y que demuestra cariño por el formato.
En cuanto a los extras, cumplen sin prometer más de lo que ofrecen: piezas cortas, bien enfocadas y útiles para profundizar un poco más en el universo de Sirat. No es una edición pensada para maratones de contenido adicional, pero sí para quien quiere entender mejor lo que ha visto.
Mi valoración personal es clara: si Sirat te ha atrapado, esta edición en Blu-ray es muy recomendable y probablemente la mejor forma de conservarla y revisitarla con el tiempo. Y si no conectaste del todo con la película, al menos aquí tienes una edición honesta, bien hecha y respetuosa con una obra que, gustará más o menos, pero no se parece a nada de lo que vemos cada semana.
Ficha de la edición

Ficha de la película


















