El pasado 13 de marzo se estrenó en cines Torrente Presidente, la última gamberrada cinematográfica de Santiago Segura… y lo que ha pasado desde entonces es, básicamente, un auténtico torbellino en taquilla.
Porque sí: José Luis Torrente ha vuelto y lo ha hecho como mejor sabe, arrasando.
Torrente vuelve… y España responde
Vamos al dato gordo: 2,4 millones de euros en su primer día.
Así, sin anestesia.
Una cifra que no solo impresiona, sino que además se llevó el 78% de toda la taquilla del día. Vamos, que el resto de películas estaban básicamente mirando desde la barrera mientras Torrente se tomaba el bar entero.
El estreno ha sido tan potente que ya entra directamente en la historia reciente del cine español:
- Mejor día de estreno de una película española en los últimos 15 años.
- Segundo mejor estreno de una película española de la historia, solo por detrás de Torrente 4: Lethal Crisis.
- Segundo mejor estreno en España de los últimos 10 años (sumando cine internacional).
- Octavo mejor estreno de la historia del cine en España.
Y ojo al dato curioso: el debut supera en un 37% al de Avatar: Fuego y Cenizas en su primer día. Que sí, que el cine de James Cameron mueve masas… pero Torrente mueve barras de bar enteras.
Un personaje que ya es cultura popular
Para entender este fenómeno hay que mirar atrás. Mucho. Hasta 1998, cuando apareció por primera vez Torrente, el brazo tonto de la ley y presentó al mundo a ese ex-policía machista, cutre, corrupto, racista, fan de El Fary, del Atleti y completamente impresentable que, por alguna razón, acabó conquistando a medio país.
Desde entonces la saga ha ido creciendo como una bola de nieve gamberra:
- Torrente 2: Misión en Marbella convirtió la franquicia en fenómeno masivo.
- Torrente 3: El protector llevó el personaje al blockbuster patrio.
- Torrente 4: Lethal Crisis reventó récords con el boom del 3D.
- Torrente 5: Operación Eurovegas cerró (temporalmente) la saga con otro taquillazo.
Durante años parecía que el personaje había quedado en barbecho… hasta ahora.
¿Por qué sigue funcionando Torrente?
La pregunta del millón. Y la respuesta seguramente sea una mezcla de varias cosas.
Primero, nostalgia pura. Torrente es uno de esos personajes que ya forman parte del imaginario del cine español. Incluso quien no ha visto todas las películas sabe perfectamente quién es.
Segundo, el desfile de cameos imposibles. Las pelis de Torrente siempre han sido un festival de apariciones sorpresa: futbolistas, cantantes, presentadores, actores, celebridades de todo tipo… una especie de ¿Quién es quién? del famoseo español.
Y tercero, lo más importante: la experiencia colectiva. Las películas de Torrente no se ven en silencio reverencial. Se ven entre risas, comentarios y carcajadas. Es cine de palomitas, de grupo, de ir con amigos y salir citando frases absurdas.
Torrente Presidente: el regreso del rey del despropósito
En Torrente Presidente, el personaje vuelve con su habitual mezcla de incompetencia, ego descomunal y moralidad más que dudosa. Como siempre, la trama es casi lo de menos: lo importante es el desfile de situaciones ridículas, golpes de humor grueso y ese estilo de comedia que no pide permiso a nadie.
Y viendo la respuesta del público, está claro que el personaje sigue teniendo gasolina.
Un taquillazo que confirma algo evidente
Lo que ha pasado este fin de semana demuestra una cosa muy clara: cuando Torrente vuelve, España responde.
Podrá gustar más o menos, podrá parecer un humor pasado de rosca o un placer culpable… pero la realidad es que pocos personajes del cine español han generado un fenómeno tan grande durante tantos años.
Y ahora que Torrente Presidente ha arrancado así… la gran pregunta que queda flotando en el aire, como conversación de barra de bar después de una caña, es inevitable:
¿De verdad esta es la última… o dentro de unos años volveremos a ver a Torrente liándola otra vez?
Porque si algo ha demostrado esta saga es que Torrente siempre encuentra la manera de volver.

