Hoy volvemos a introducirnos en el apasionante mundo del coleccionismo de películas en formato físico, una afición que combina el amor por el cine con el cuidado por las ediciones más especiales y detalladas.
He conversado con «Samuel Limón», un coleccionista muy conocido en foros y webs de formato físico que nos comparte su historia, su visión sobre el mercado actual, sus piezas más preciadas y los retos de mantener viva esta tradición en un mundo cada vez más digital.
Además, Samuel ha creado y coordina, junto a otras 3 personas, un podcast de cine que merece la pena escuchar si te apasiona el séptimo arte.
Si eres un amante del cine o estás pensando en empezar tu propia colección, esta charla te inspirará y te brindará valiosos consejos.
Introducción personal y orígenes
Estaría genial conocerte un poco más como coleccionista. Cada historia detrás de una colección es única y especial. Hablemos de cómo empezó todo para ti, qué te inspira y cómo has construido tu mundo alrededor de este hobby tan apasionante.
¿Cómo comenzó tu pasión por el coleccionismo de películas en formato físico? Cuéntanos tu historia.
En mi caso concreto, es algo heredado. La gran pasión de mi padre es el cine y yo me crié entre películas de Leone o Mad Max. Desde que tengo uso de razón, el mejor momento del día era cuando él llegaba de trabajar, me recogía e íbamos al videoclub a por la peli de esa noche.
Porque sí, cada día entrábamos por aquella puerta a por una nueva cinta.
De ahí a empezar a pedir para Reyes mis películas favoritas no pasó demasiado tiempo. Así que aquellos primeros VHS empezaron a formar la habitación que más tarde fue la videoteca.
¿Cuántas películas tienes actualmente en tu colección?
Unas 6.000.
Soy un coleccionista atípico, en el sentido de que en el momento en que aparece una edición que mejora lo que hay, me desprendo de lo anterior. No acumulo varias ediciones de una misma película. Es bastante extraño que yo haga eso, se pueden contar por apenas una docena las cintas de las que tengo más de una edición.
Por tanto, VHS no tengo ninguno a estas alturas, DVD apenas unas 300, Blu-ray 3D sobre las 250, 4K UHD pasé de las 1.000 hace unos meses y tengo unos 4.500 Blu-ray.
¿Recuerdas cuál fue la primera película o edición que añadiste a tu colección? ¿Te imaginabas en ese momento que tu colección llegaría hasta donde ha llegado?
No recuerdo la primera película de la colección porque, sencillamente, cuando fui consciente de todo ya había una colección en mi casa.
Recuerdo tener todas las películas de Spielberg, todas las de Bond… Lo que sí te puedo decir son las primeras películas en cada formato. En DVD, por ejemplo, fue Bad Boys, de Michael Bay. En Blu-ray fue Piratas del Caribe: El cofre del hombre muerto —recuerdo el momento de la compra, en un Media Markt en 2007— y en UHD Dentro del laberinto, a finales de 2016.
¿Cómo decides qué ediciones añadir? ¿Te enfocas en géneros, directores, sagas o algo más?
Esencialmente es una cuestión de que la película me interese, vista o no. Compro muchas cosas vistas y mucho a ciegas en función de los «inputs» que tenga de la cinta: si tiene buena crítica, si alguien que me conozca bien me la recomienda y cosas similares. Si resulta ser algo que no me gusta, la vendo o la regalo.
Lo poco que mantengo en mi colección que no me gusta es por una cuestión completista con respecto al director o saga. De titanes como Hitchcock, Allen, Mann, Spielberg, Scorsese, Ford o Fincher no miro pelo. Si quieres tener una colección, en mi criterio, has de tener ese tipo de cosas cubiertas. Es lo mínimo.
¿Tienes alguna edición (o ediciones) que consideres el «tesoro» de tu colección?
Soy poco mitómano en general y también en este particular.
Evidentemente, hay ediciones que son más especiales que el resto, pero no necesariamente porque sean exclusivas. Hay cosas en el mercado, como el integral de Tati, que tardan mucho en descatalogarse y que le dan mucho más empaque a una colección que ediciones que no llegan ni a tiendas porque se vende todo en preventa.


¿Cuál es tu criterio para organizar la colección (alfabético, por géneros, formatos, etc.)?
Todo está ordenado y catalogado por orden alfabético y también por la cronología de cada director.
Así, cuando recurro a la estantería, tengo todas sus películas juntas y es más fácil encontrarlas. Solo dejo aparte aquellas ediciones especiales que no caben por tamaño, forma o algún otro motivo. El resto lo tengo expuesto en una vitrina, bien visible.




Proceso de adquisición
El camino para conseguir cada pieza de una colección puede estar lleno de esfuerzo y dedicación. Me gustaría saber cómo buscas, encuentras y decides qué incorporar a tu colección, además de los retos y alegrías que este proceso te ha traído.
¿Dónde sueles buscar las ediciones que quieres (tiendas físicas, online, segunda mano, etc.)?
Adoro ir a tienda física, pero cada vez tiene menos sentido.
En lo personal no me puedo quejar, soy y vivo en Valencia capital, por lo que todavía quedan cosas. El que no viva en una gran ciudad lo tiene ciertamente imposible.
Así que, de unos años a esta parte, el 99,9 % lo compro online.
¿Cuánto influyen los precios o las ofertas en tu decisión de compra?
Pues, como tantas cosas en la vida, depende. Principalmente de la edición.
Pero haciendo números, yo diría que sobre un 60% lo compro a PVP y un 40% en oferta. Y cuando hablo de oferta, hablo de oferta, no soy de los que exigen un 50% ni nada parecido para adquirir nada. Cuando hay un 30% o algo similar, me doy por satisfecho.
Entiendo que esto es un negocio y un diálogo en el que el consumidor debe ponerse en los zapatos de la editora y esta, en los del consumidor.
¿Cuál ha sido la compra más complicada o difícil de conseguir en tu colección? ¿Lo recuerdas?
Dándole muchas vueltas, no he logrado llegar a la más complicada o difícil, porque son varias las que me han supuesto un verdadero quebradero de cabeza.
Así que te cuento un par: Las ediciones de Blufans tanto de Moulin Rouge como de Romeo + Julieta, ambas de Baz Luhrmann, con fullslips lenticulares y steelbooks exclusivos.


¿Cómo manejas la llegada de lanzamientos limitados o exclusivos?
Es mi principal ocupación en esto del coleccionismo. Un amaray no me preocupa, lo dejo en la lista de deseos hasta que el precio me interese.
Es en lo limitado donde vuelco todo. En mi caso, además, compro aproximadamente un 35% del total fuera, por lo que tengo que estar pendiente de varios mercados en ese sentido.
No solo compro en España cada mes todo lo limitado, siempre que la película me interese, claro, sino también en UK o USA. Cosas como SecondSight, Arrow, Criterion o A24 procuro tenerlo todo.
Por tanto, cada día hay que estar muy pendiente de todo. Por poner un ejemplo, el último viernes de cada mes, Arrow anuncia sus lanzamientos y abre las reservas; pues ahí estoy para ello.
En general, estoy siempre con unos 2/3 meses de reservas hechas, a razón de unos 25 lanzamientos mensuales.

Ediciones y formatos favoritos
Cada coleccionista tiene sus preferencias. Desde los formatos hasta los detalles más específicos de una edición, me interesa saber qué es lo que hace que una película o una edición especial se conviertan en imprescindibles para ti.
¿Prefieres algún formato en particular?
El UHD es el formato que más me interesa en este momento. Además, te puedo comentar que hasta 2023, el Blu-ray representaba más del 50% de mis compras. 2024 fue el primer año desde 2008 en que eso cambió. El UHD supuso un 51,9% de mis compras totales anuales.
¿Qué aspectos valoras más en una edición (calidad de imagen, extras, “packaging“, …)?
Hace años propuse un listado con una serie de requisitos que hacen que una edición sea comprable. En el momento que una edición no cumple uno de los requisitos, no compro. A enumerar: edición legal, versión de la cinta sin adulterar, ya sean cortes o cambios en el aspecto ratio, versión original contenida con subtítulos en castellano.
Una vez cubiertos estos mínimos, valoro de la siguiente manera: lo más importante es la calidad de imagen y sonido. Si cumple los mínimos y la calidad del apartado visual y sonoro es excelente, es una buena edición. Lo siguiente, el packaging, me interesa el contenedor, porque es lo que voy a ver cada día al entrar a la sala. Lo que convierte ya la edición en notable.
Por último, los extras. En lo personal me considero un coleccionista de cine, no de ediciones. Por tanto, me interesa la película en las mejores condiciones, y los extras, en mi caso, son un añadido que termina por convertir una edición en excelente, pero no son imprescindibles.
¿Tienes alguna distribuidora favorita por la calidad de sus lanzamientos o por alguna otra razón?
Claro, todos tenemos, ¿no? A nivel nacional, sin duda, A Contracorriente es la mejor editora que tenemos. Y luego, en términos de boutique label, elastica films, reciente en el formato físico, me parece una joya.
Si abrimos más el abanico y miramos el mercado global, Arrow es mi editora favorita. Compro todo lo que editan en UHD, por ejemplo. Hacen el mejor trabajo en lo que tiene que ver con la imagen, y, particularmente, me apasiona lo ecléctico de su línea editorial.
¿Qué opinas de las ediciones coleccionista?
Están bien siempre y cuando no se pierda el foco, que es, a mi juicio, el cine. Lo que no tiene mucho sentido es comprar ediciones por ellas mismas, más allá de que la película te interese o no. Y lo que tampoco me parece oportuno es empezar una casa por el tejado.
Como todo en la vida, es una cuestión de equilibrios. No puedes tener una edición coleccionista si eso te obliga a dejar en la tienda 3 ediciones sencillas de películas que quieres. Para mí son las guindas del pastel. Cuando, como coleccionista, has llegado a un volumen de títulos grande, entonces te planteas ir más al detalle. Pero primero tienes que mirar la colección como un todo. Una vez cubierto ese todo, vas a por tu ballena blanca, pero no antes. O eso hice yo, al menos, cuando tenía una colección más modesta.



Dificultades y retos del coleccionismo
El coleccionismo no siempre es fácil. Me gustaría entender los desafíos a los que te enfrentas como coleccionista en un mundo cada vez más digital y cómo navegas por los problemas comunes en esta apasionante afición.
¿Qué problemas sueles encontrarte como coleccionista (espacio, precios, stock limitado)?
Me he encontrado con todos los problemas que se encuentra cualquier coleccionista, con todos. Pero, de un modo u otro, todos tienen solución, todos excepto uno: el tema del espacio.
A partir de un punto, debes economizar y ser radicalmente eficiente. Porque si no, es una cuestión física; de donde no hay, no se puede sacar. Y claro, acabas donde todos los coleccionistas grandes que conozco: teniendo una habitación entera para ello.
¿Cómo te afecta el streaming en cuanto a coleccionar? ¿Eres usuario de plataformas de streaming?
Me afecta en el sentido que afecta a cualquiera. Soy consumidor de plataformas también; no veo la necesidad de elegir.
A día de hoy tengo suscripciones a todas las mínimamente relevantes en nuestro país. Y he de decir que, aún teniendo una colección como la mía, en ocasiones me salvan el día.
¿Crees que la situación actual del mercado favorece o complica el coleccionismo de formato físico?
Hay dos modelos de negocio: por volumen o por margen. Cuando en España, hasta la señora de mediana edad que no consumía cine, tenía sus 25/30 películas, había un modelo. La piratería y, posteriormente, las plataformas han hecho que no haya ningún tipo de consumo fuera del nicho.
Por tanto, si donde antes se vendían 50.000, ahora se venden 1.000, la única manera de sostener el tinglado es la especialización, que en esto del coleccionismo pasa por hacer ediciones cada vez más elitistas y caras. Por eso considero que el modelo actual favorece al coleccionista premium y perjudica a todos los demás.
¿Qué crees que las distribuidoras podrían hacer mejor para atraer a los coleccionistas?
¿Sinceramente? No tengo ni idea.
Seguro que le han dado mil vueltas al asunto para intentar rentabilizar mejor su negocio, y si ellos no lo han conseguido, no creo que yo lo haga. Tengo preferencias como consumidor, claro, pero son mías. Y lo que para mí es atractivo, para otro no lo es. Así que, es un equilibrio complicado.
¿Ves un futuro prometedor para el formato físico, o temes que desaparezca con el tiempo?
Ni una cosa ni la otra. Creo que los días dorados ya han pasado, y de futuro prometedor, nada. Pero tampoco creo que desaparezca con el tiempo. Siempre va a haber demanda y, por tanto, siempre habrá empresas que cubran esa demanda.

Conexión emocional y significado personal
Más allá de los objetos físicos, una colección guarda historias, recuerdos y emociones. Me encantaría conocer qué significa para ti tu colección y cómo enriquece tu amor por el cine.
¿Qué representa para ti tu colección?
Una videoteca supone tener al alcance de una mano una puerta a un momento de tu vida que recuerdas.
Un ejemplo, si me pongo Solo en Casa, no la veo yo, de algún modo la vuelve a ver aquel niño que yo era cuando la vi a principios de los 90. Es como un viaje al pasado. Cuando la veo, estoy volviendo a vivir al verla con, no sé, 7 años.
Y no solo eso, como te comentaba, compro también a ciegas. Y eso es un proyecto, cosas que veré. Entonces, es algo así como un testamento de lo que he sido y de lo que pretendo ser.
¿Hay alguna edición o película que tenga un valor sentimental especial para ti? ¿Por qué?
Pues fíjate, edición, no. Todas son reemplazables.
Películas, por otro lado, claro. Bastantes. Por diferentes motivos, algunas me recuerdan a mi niñez como tal, a mi yo de 9 años.
Regreso al Futuro la pude ver decenas de veces, o ejemplos menos nobles como Robin Hood, con Kevin Costner, hubo épocas que la veía semanalmente. Luego hay otras que las asocio con mi padre, como te comentaba, con quien sigo disfrutando de muchas de ellas, como Acorralado, Mad Max o Harry, el Sucio.
¿Crees que tu colección refleja de alguna manera tu personalidad o tu visión sobre el cine?
Creo que la mía y la de todos. Cada persona tiene unos padres distintos, un barrio distinto, una religión distinta, un grupo de amigos distinto, una formación distinta, y todo eso conforma una sensibilidad concreta en cada uno.
Y es esa sensibilidad concreta la que determina el cine con el que conectas.




Plataformas de streaming y su impacto en el coleccionismo
En un mundo donde el streaming domina el consumo de cine, es interesante entender cómo afecta esta realidad al coleccionismo físico y qué lugar ocupa en tu experiencia como cinéfilo.
¿Qué ventajas encuentras en el coleccionismo físico frente a los catálogos digitales?
Muchas.
Para empezar, el hecho de que posees la película, y algo que me define tanto como el cine, no quiero que esté en manos de un tercero que elija por mí a qué tengo acceso y a qué no.
Y luego lo evidente, la calidad de imagen y sonido. Tengo una sala dedicada, con un proyector Sony 4K nativo de alta gama, una pantalla de proyección de 3 metros, un equipo de sonido atmos con 10 altavoces… La diferencia en trazadas tan grandes es insalvable.
¿Piensas que streaming y coleccionismo pueden coexistir como formas complementarias de disfrutar el cine?
Por supuesto, siempre que llega un cambio hay quien se rebela, y hay quien lo integra de un modo orgánico sin ningún problema.
Cuando ocurrió con el cine se dijo que acabaría con el teatro, más de un siglo después de aquello, ahí sigue. Cuando llegó la televisión se dijo lo mismo con la radio, y ahí sigue, e igual con los podcast, por ejemplo. El streaming y el formato físico pueden convivir perfectamente, sin ningún problema.
¿Cómo describirías la experiencia de ver una película en formato físico frente a hacerlo en plataformas de streaming?
La misma diferencia que hay entre ir al cine o ver algo en casa: el ritual.
Para mí, ponerme una película no es solo el hecho de verla. Es el hecho de preparar la sala, coger la edición, poner el disco… Hay toda una liturgia alrededor que convierte algo rutinario en mágico.
La plataforma de streaming, sin embargo, es puro consumo. Es una experiencia mucho más vacía en ese sentido.




Recomendaciones y consejos para otros coleccionistas
Tu experiencia como coleccionista puede inspirar y guiar a otros. Me gustaría saber qué consejos darías a quienes comienzan ahora o están pensando en adentrarse en este mundo del coleccionismo de películas.
¿Qué consejos darías a alguien que quiera empezar a coleccionar películas?
Considero que alguien no decide eso. No conozco a nadie que haya decidido conscientemente un día hacerse coleccionista de cine.
Es algo en lo que reparas cuando estás en ello; un día caes del caballo camino de Damasco y ves que tienes a tu alrededor una colección. Pero empiezas simplemente por una película que te gusta mucho y quieres tener. Eso va escalando y acabas siendo un loco como Trek.
¿Qué errores comunes recomendarías evitar a los coleccionistas principiantes?
Buscar ediciones premium, a mi juicio, lo mejor que puedes hacer en un principio es rentabilizar al máximo tu dinero.
Por ejemplo, si compras una edición coleccionista de 75 euros, estás haciendo una inversión grande para una única opción de visionado. Es mejor comprar 3 de 25. De ese modo tu colección crece más rápido y el número de películas al que tienes acceso, por tanto, también.
Una vez pasado ese umbral de, no sé, ¿1.000, 2.000 películas? Ya puedes ir al detalle y mejorar el conjunto progresivamente. Para mí no tiene ningún sentido tener, no sé, 200 películas, cuando con el mismo dinero podrías tener 600.
Lo que trato de decir es, en terminología deportiva, primero haz un equipo que funcione, equilibrado, y luego fichas al crack.
Si empezases a coleccionar desde cero, pero con el conocimiento que tienes ahora, ¿harías las cosas de otra manera?
Buena pregunta. Y la mejor respuesta que puedo darte es, supongo.
Mira, lo que creo que haría si empezara de cero es generar una base de datos para organizar todo desde el primer momento.
Recuerdo el día que dije, “tengo una colección, debería hacer un inventario para tener todo en orden”, porque compré una película que ya tenía.
Así que me puse a ello; me tiré meses hasta que lo tuve todo al detalle. Con una app en el móvil, con una base de datos en el ordenador.
Así que, por no pasar por aquello, lo haría desde el día uno y solucionado.



Anécdotas y experiencias destacadas
Cada colección tiene momentos memorables, historias únicas y curiosidades que la hacen especial. Cuéntame esas experiencias que recuerdas con cariño y que han marcado tu camino como coleccionista.
¿Tienes alguna anécdota interesante o curiosa relacionada con tu colección?
Recuerdo una cosa que trae mi madre a mi memoria por graciosa en su opinión. Siendo yo un chaval, hará unos 15 años de esto, le pregunté si podía traerme un par de películas de un Media Markt porque tenía que ir a por otra cosa, o algo similar. Las buscó y no estaban.
Se acercó a un mostrador y le preguntó a un dependiente. Le aparecían las ediciones, pero no las encontraban, así que le dije, por teléfono, que le pidiera al tipo que abriera una caja concreta que tenía una etiquetación específica. Y en esa caja estaban las dos películas.
Él se quedó flipando de como era posible que yo, por teléfono, supiera qué había en cada caja, y le preguntó a mi madre si estaba escondido por allí gastándole alguna broma. No. Yo, después de bastantes años coleccionando ya, sabía los días que las distribuidoras mandaban stock a los retailers, y esas películas habían salido ese día, así que lo lógico era pensar que estaban en las cajas enviadas ese día.
Aquel hombre, desde entonces, nos saluda a mí y a mi madre siempre que alguno va a aquel Media Markt.
¿Qué reacción suelen tener las personas que ven tu colección por primera vez?
Cuando, por lo que sea, surge en la conversación que tienes una colección, la gente tiende a imaginar un estante debajo de la tele con una docena de cintas. Y cuando, por lo que sea, un día entran en ese cuarto, se quedan fascinados. Y te hacen las preguntas clásicas sobre el tema, ¿Cuántas tienes? ¿Las has visto todas? Y ese tipo de cosas.
He de confesar que, a no ser que sea por algo, no soy muy de llevar a nadie ahí. Colecciono para mí. Al final es una afición que tenemos unos pocos centenares en España. Tiendo a compartir mucho más con gente del mundillo a nivel virtual que con gente de mi entorno. Tengo amigos de hace una década que, igual que no han entrado en mi habitación de dormir, no han entrado en la videoteca.

Reflexión final
Para cerrar, me gustaría escuchar tus pensamientos finales. Reflexionemos sobre el significado de tu colección y tus esperanzas para el futuro del coleccionismo de películas.
Si tuvieras que resumir en una frase qué significa el coleccionismo de películas para ti, ¿qué dirías?
Es una constante, es mi pequeño mundo. Sé que, aunque ese día haya ocurrido algo jodido, siempre me puedo refugiar en mi rincón, donde nadie te puede tocar.
¿Qué esperas para el futuro de tu colección y del coleccionismo de películas en general?
No espero nada, como diría nuestro amigo Johnny, día a día.
No tengo ningún plan, ni ningún objetivo más allá de la siguiente edición. Creo además que es la forma más sana de disfrutar de esto. Abrirle cada día al mensajero como si fuera el día de Navidad para desenvolver los regalos.
¿Qué crees que el coleccionismo de películas dice sobre el amor al cine y su preservación cultural?
En tu pregunta está la clave de todo.
¿Cuántas ediciones tenemos hoy porque tal persona preservó un montaje de TV de aquella película? O, ¿tal doblaje?
Siendo yo alguien que no consume doblaje. Pero es bonito, ¿no? Me gusta cuando alguien como Reel One hace una labor de arqueología para tener el doblaje de «Alarma en el Expreso», por nombrar una. Y como eso, tantas cosas.
Lo comentaba Guillermo del Toro hace unos meses, entre otros: a día de hoy, la comunidad de coleccionistas son los que de verdad hacen una preservación como tal. Y eso, de algún modo, le da todavía un alcance mayor a todo esto.
Si tuvieras la oportunidad de transmitir un mensaje a la comunidad de coleccionistas, ¿cuál sería?
La tengo, gracias a ti y esta entrevista.
Pues mira, me voy a tomar esto como una manera de pedir algo a mis colegas. Más cine clásico. Menos actualidad. Que a eso tenemos acceso todos, todo el tiempo.
Y aprovechar para darte las gracias por este rato. Un abrazo enorme, Edu.
P.D.- Gracias a la señora «Albaricoque», por conseguirme ediciones imposibles y porque sin ella nada de esto tendría sentido.




Muchas gracias Samuel por compartir tu tiempo, tus historias y tu pasión por el coleccionismo de películas en formato físico.
Es inspirador conocer cómo cada edición tiene un valor especial y cómo este hobby refleja tanto amor por el cine. Estoy seguro de que tu experiencia será de gran interés para nuestra comunidad.
Te deseo lo mejor en tus futuros proyectos y en la expansión de tu colección.
¡Seguiremos atentos a tu colección!


















