Pioneras en DVD: las mujeres que se atrevieron a cambiar las reglas del fútbol
Antes de los títulos mundiales, hubo unas chicas que tuvieron que luchar por algo tan sencillo como jugar al fútbol. Pioneras recupera aquella historia y llega en DVD de la mano de Divisa Films. ¡No te pierdas este lanzamiento!
Hoy vemos el fútbol femenino llenar estadios, protagonizar portadas y despertar pasiones entre aficionados de todas las edades. Tenemos referentes, competiciones profesionales y una selección española que ha llegado a lo más alto. Pero conviene echar la vista atrás de vez en cuando, porque todo esto que ahora parece tan normal empezó con unas cuantas mujeres que tuvieron que pelear por algo tan sencillo como darle patadas a un balón.
Y precisamente de eso habla Pioneras, una película española dirigida por Marta Díaz de Lope Díaz que nos lleva hasta los primeros años de la década de los setenta, cuando el franquismo seguía marcando la vida cotidiana y el fútbol era considerado un territorio prácticamente exclusivo de los hombres.
La historia nos presenta a un grupo de jóvenes que comparten una pasión enorme por este deporte. Quieren jugar, competir, formar equipos y demostrar que tienen tanto derecho a pisar un campo como cualquiera. El problema es que viven en una sociedad que parece empeñada en recordarles constantemente cuál es su supuesto lugar.
Con la ayuda de un promotor deportivo dispuesto a impulsar aquella aventura, estas futbolistas comienzan a abrirse camino entre prejuicios, obstáculos y miradas de desaprobación. Una situación que, vista desde nuestra perspectiva actual, puede resultar bastante surrealista, pero que forma parte de nuestra historia reciente.
Lo que más me llama la atención de la propuesta es su manera de abordar un asunto con bastante peso histórico desde una perspectiva accesible, con espacio para el humor, las relaciones personales y las pequeñas victorias cotidianas.
Y es que detrás de cada reivindicación también hay personas. Chicas que se divierten juntas, que discuten, que sueñan con ganar partidos y que quieren disfrutar de su juventud sin que nadie les diga continuamente lo que pueden o no pueden hacer.
Pioneras encuentra buena parte de su atractivo en ese contraste entre la ilusión de sus protagonistas y la mentalidad de la época. Y eso permite acercarse a un capítulo poco conocido de nuestro deporte sin necesidad de ser un apasionado del fútbol.
En su reparto encontramos a Daniel Ibáñez, Aixa Villagrán, Sofía de Iznájar, Bruna Lucadamo y Elena Irureta, entre otros intérpretes, dando vida a una historia coral en la que el sentimiento de equipo resulta fundamental.
La película llega ahora al formato doméstico de la mano de Divisa Films, que la incorpora a su catálogo mediante una edición de Pioneras en DVD. Una oportunidad para descubrirla en casa y, de paso, recuperar una de esas historias que merecen seguir circulando mucho después de su paso por las salas.

Mucho antes de las campeonas del mundo, hubo unas chicas que solo querían jugar
Hay algo especialmente interesante en las películas que recuperan acontecimientos históricos relativamente cercanos: te obligan a preguntarte cómo es posible que determinadas cosas hayan cambiado tanto en apenas unas décadas.
En el caso de Pioneras, esa reflexión aparece prácticamente desde su planteamiento inicial.
Estamos hablando de una España en la que muchas mujeres todavía tenían que enfrentarse a enormes limitaciones sociales, laborales y personales. Y en medio de aquel panorama, un grupo de jóvenes decide dedicarse a un deporte que buena parte de la sociedad consideraba poco apropiado para ellas.
Lo curioso es que sus aspiraciones no tienen nada de extraordinario. Quieren entrenar, jugar partidos y disfrutar de aquello que les apasiona. Exactamente lo mismo que llevaban haciendo los hombres desde muchísimo tiempo atrás.
Pero cada paso supone una pequeña batalla.
Es aquí donde aparece uno de los aspectos que más juego le dan a la película: la distancia entre lo absurdo de determinadas prohibiciones y la absoluta normalidad con la que sus protagonistas viven su pasión por el fútbol.
Ese contraste permite introducir situaciones de comedia sin perder de vista el contexto social. El humor resulta especialmente apropiado para retratar una época llena de contradicciones, aunque detrás de muchas de esas situaciones haya una realidad bastante menos divertida.
También me parece acertado que una historia así ponga el foco en el grupo. El fútbol es un deporte colectivo y la película aprovecha esa característica para hablar de compañerismo, confianza y apoyo mutuo.
Las protagonistas pueden tener personalidades diferentes, afrontar los problemas de maneras distintas e incluso discutir entre ellas. Sin embargo, comparten una ilusión que termina convirtiéndose en algo mucho más grande de lo que probablemente imaginaban.
Hay otro detalle que merece la pena comentar.
Cuando pensamos en la evolución del fútbol femenino español, es fácil que nuestra memoria se vaya directamente a los grandes acontecimientos recientes. Especialmente al Mundial conquistado por España en 2023.
Pero los grandes éxitos deportivos tienen una historia detrás.
Mucho antes de los títulos, los contratos profesionales y los reconocimientos internacionales, hubo mujeres que se pusieron unas botas y salieron a jugar cuando hacerlo podía despertar burlas, críticas o rechazo.
Recordar a aquellas primeras futbolistas ayuda a entender de dónde viene todo lo que estamos viviendo ahora.
Ese es, para mí, el principal atractivo de Pioneras: recuperar una parte de nuestra memoria deportiva que durante demasiado tiempo permaneció en un segundo plano.
Y hacerlo a través del cine, con personajes, emociones y situaciones que pueden conectar con espectadores que jamás se han interesado especialmente por un partido de fútbol.
¿Por qué tienes que ver Pioneras?
Te voy a decir una cosa: si el fútbol no te interesa demasiado, no descartes Pioneras por su temática.
Entiendo perfectamente que una película ambientada en los orígenes del fútbol femenino pueda parecer, de entrada, una propuesta dirigida exclusivamente a los aficionados al deporte. Pero su argumento tiene suficientes elementos como para despertar el interés de un público bastante más amplio.
Para empezar, está el contexto histórico.
La España de principios de los setenta ofrece un escenario cinematográfico muy interesante. Una sociedad que empezaba a experimentar cambios, pero que seguía arrastrando numerosas restricciones y prejuicios. Ver cómo un grupo de jóvenes intenta encontrar su sitio dentro de aquel ambiente tiene un atractivo que funciona más allá del terreno deportivo.
Después tenemos el componente humano.
Las historias de personas que persiguen una ilusión pese a tenerlo todo en contra suelen conectar con facilidad. Y aquí hay algo especialmente cercano: sus protagonistas no pretenden convertirse en heroínas ni pasar a los libros de historia. Simplemente quieren hacer lo que les gusta.
Que esa decisión termine adquiriendo una dimensión social es precisamente lo que vuelve tan interesante su historia.
También agradezco que la película apueste por un tono de comedia. Una propuesta de estas características podría haberse convertido fácilmente en un drama histórico bastante solemne, pero el humor permite abordar las contradicciones de aquella sociedad desde una perspectiva más ligera.
Eso sí, conviene no confundir ligereza con falta de importancia. Los asuntos que aparecen detrás de las situaciones cómicas tienen bastante peso.
También está el valor de descubrir una historia que quizá desconocías.
Personalmente, una de las cosas que más disfruto del cine basado en acontecimientos reales es terminar con ganas de investigar un poco más. Buscar información, conocer a las personas que inspiraron la película y descubrir qué ocurrió realmente.
Pioneras tiene ese potencial.
Además, me parece una propuesta interesante para verla en familia, especialmente con espectadores jóvenes. Puede dar pie a conversaciones sobre cómo ha evolucionado nuestra sociedad, qué dificultades encontraron las generaciones anteriores y por qué determinados derechos que hoy consideramos evidentes tuvieron que conquistarse poco a poco.
No hace falta saber de fútbol para conectar con las ganas de estas chicas de que las dejen jugar. Basta con entender lo frustrante que resulta que alguien intente impedirte hacer algo que te apasiona.
Y, si encima eres aficionado al fútbol femenino, la película adquiere una dimensión adicional. Conocer sus orígenes permite mirar los éxitos actuales con otra perspectiva.
La edición física
Divisa Films apuesta por una presentación convencional para el lanzamiento doméstico de Pioneras. Nos encontramos ante una edición en DVD con caja Amaray y un único disco.
A continuación puedes ver el reportaje fotográfico de la edición.





Contenido extra
Una de las cosas que siempre miro cuando llega una película a formato físico es el apartado de contenidos adicionales.
Y no porque necesite encontrarme dos horas de documentales en cada lanzamiento. A veces, un par de piezas interesantes pueden aportar bastante más que una montaña de material promocional que termina repitiendo exactamente lo mismo.
En el caso de Pioneras, Divisa Films incluye una selección de extras que combina material publicitario, música y una galería.
El contenido más extenso son las piezas promocionales, con una duración de más de 10 minutos.
Otro añadido llamativo es el videoclip de «Marimacho», de Zaharas. Su inclusión aporta un componente musical propio a los contenidos adicionales y permite disfrutar de la canción de manera independiente.
También encontramos dos versiones del tráiler, una larga y otra corta, junto a una galería de imágenes.
Contenido adicional incluido
- Piezas promocionales (10'35")
- Videoclip «Marimacho» (Zahara) (3'57")
- Tráiler Largo (1'53")
- Tráiler Corto (39″)
- Galería (52″)
En total, hablamos de aproximadamente 17 minutos y 56 segundos de contenidos adicionales.
Si disfrutas explorando todo lo que trae un disco, tienes material con el que entretenerte un rato.
Conclusiones
Me gusta que el cine español siga recuperando historias que forman parte de nuestro pasado y que, por diferentes motivos, no siempre han recibido la atención que merecen.
Pioneras parte de una premisa que tiene interés por sí misma: un grupo de mujeres jóvenes intentando abrirse camino en un deporte dominado por hombres, dentro de una sociedad que les ponía obstáculos constantemente.
La película aprovecha ese contexto para desarrollar una historia de compañerismo, ilusión y superación, con una aproximación de comedia que busca hacerla accesible para un público amplio.
Uno de sus mayores atractivos está en recordarnos que los cambios sociales también empiezan con decisiones aparentemente pequeñas.
Ponerse unas botas de fútbol, organizar un equipo o salir a disputar un partido podían convertirse en auténticos desafíos cuando las normas sociales establecían que determinadas actividades no eran apropiadas para las mujeres.
Y esa perspectiva resulta especialmente interesante si pensamos en todo lo que ha sucedido con el fútbol femenino español durante los últimos años.
En cuanto a su lanzamiento doméstico, Divisa Films presenta una edición DVD funcional.
Si quieres incorporar Pioneras a tu colección de cine español, esta edición te ofrece una manera de conservar la película en formato físico, con varias opciones de reproducción y algunos contenidos adicionales.
Y eso tiene su valor.
Porque, como coleccionista, siempre he pensado que nuestras estanterías también pueden servir para conservar historias que nos interesan por lo que cuentan, más allá del espectáculo visual o de las características técnicas del disco.
¿Merece la pena esta edición? Si te interesa el cine español, las películas ambientadas en nuestra historia reciente o la evolución del deporte femenino, me parece una incorporación que tiene sentido.
Me quedo especialmente con la historia que propone recuperar. La de unas jóvenes que querían jugar al fútbol y que terminaron formando parte de algo mucho más importante.
Ahora que celebramos los triunfos de nuestras futbolistas, tampoco viene mal acordarse de aquellas que empezaron a correr detrás de un balón cuando casi nadie estaba dispuesto a tomárselas en serio.
Al fin y al cabo, para llegar a lo más alto, alguien tuvo que atreverse a dar la primera patada.

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