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Batman (1966): la edición especial en Blu-ray recupera al Caballero Oscuro más divertido

Adam West vuelve a enfundarse el traje del Caballero Oscuro en una edición especial cargada de nostalgia, villanos inolvidables y un buen montón de extras. Date una vuelta por la Gotham más disparatada del cine.

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Antes de que Christopher Nolan convirtiera Gotham en una ciudad oscura y atormentada, antes de que Tim Burton nos presentara a un Batman gótico y misterioso, hubo un Caballero Oscuro que repartía mamporros al ritmo de coloridas onomatopeyas, llevaba un cinturón lleno de inventos estrambóticos y se enfrentaba a los villanos más disparatados con una seriedad absolutamente maravillosa.

Hablo, por supuesto, de Batman (1966), la película protagonizada por Adam West y Burt Ward que llevó a la gran pantalla el fenómeno televisivo de los años sesenta. Una auténtica fiesta de colores, humor absurdo, aventuras y un encanto tan particular de una época en la que los superhéroes podían tomarse completamente en serio mientras el espectador se partía de risa.

Y ahora tenemos una buena excusa para volver a disfrutarla gracias a esta reedición especial en Blu-ray de 20th Century Studios, distribuida en España por Divisa Films. Una edición que recupera la película en alta definición y que, además, viene acompañada de una buena cantidad de contenidos adicionales.

Personalmente, siempre he tenido debilidad por este Batman. Me parece fascinante cómo una película puede resultar tan disparatada y, al mismo tiempo, funcionar tan bien dentro de su propio universo. Adam West interpreta al personaje con una convicción absoluta, como si estuviera protagonizando el thriller más serio de su carrera, mientras a su alrededor todo parece diseñado para poner a prueba la capacidad del espectador para contener la carcajada.

Dirigida por Leslie H. Martinson y estrenada en 1966, la película aprovechó el enorme éxito de la serie de televisión para reunir a Batman y Robin con cuatro de sus enemigos más conocidos: Joker, Pingüino, Enigma y Catwoman. Una reunión de villanos que, vista hoy, sigue teniendo muchísimo encanto, especialmente por el carisma de sus intérpretes.

César Romero, Burgess Meredith, Frank Gorshin y Lee Meriwether forman un cuarteto de lujo que convierte cada aparición en una pequeña celebración del exceso. Y ojo, porque Lee Meriwether asumió aquí el papel de Catwoman, interpretado por Julie Newmar durante las primeras temporadas de la serie.

La película es, en muchos sentidos, una cápsula del tiempo. Un viaje directo a una época en la que el cómic, la televisión y el cine empezaban a descubrir hasta dónde podían llegar los superhéroes como fenómeno popular.

Y te aseguro que, si entras en su juego, los aproximadamente 105 minutos de Batman pueden convertirse en una experiencia divertidísima.

Batman no necesitaba ser oscuro para conquistar Gotham

Una de las cosas que más me gustan de Batman (1966) es que tiene una personalidad completamente reconocible. Basta con ver unos segundos para saber exactamente qué película tienes delante.

Aquí no encontrarás a Bruce Wayne cuestionándose constantemente su existencia, ni una Gotham dominada por el crimen organizado y la desesperación. El Batman de Adam West es un héroe ejemplar, educadísimo, tremendamente inteligente y con una confianza casi sobrenatural en su capacidad para resolver cualquier problema.

Incluso cuando el problema es un tiburón que le está mordiendo la pierna.

Sí, porque una de las escenas más recordadas de la película incluye el famoso repelente de tiburones. Un momento absolutamente delirante que resume perfectamente el espíritu de esta adaptación. Y lo mejor es que Batman se enfrenta a semejante situación con la misma seriedad con la que cualquier otro superhéroe intentaría salvar el planeta.

Esa es la clave del humor de la película. Los personajes nunca parecen conscientes de lo ridículo que resulta todo lo que sucede a su alrededor. Y gracias a eso, el disparate funciona.

También me parece especialmente interesante el uso del color. Los decorados, los vestuarios, los vehículos y hasta los escondites de los villanos parecen sacados directamente de las viñetas de un cómic de la época. Todo es llamativo, exagerado y tremendamente teatral.

La película abraza esa estética sin ningún tipo de complejo.

Y el reparto de villanos merece un comentario aparte.

César Romero ofrece un Joker juguetón, burlón y absolutamente encantado de conocerse. Burgess Meredith convierte al Pingüino en una criatura grotesca y divertidísima, mientras Frank Gorshin aporta a Enigma una energía nerviosa que hace que resulte imposible apartar la mirada cuando aparece en pantalla.

Lee Meriwether, por su parte, aporta elegancia y picardía a Catwoman, convirtiéndose en una presencia especialmente atractiva dentro de este peculiar grupo de delincuentes.

Verlos conspirar juntos es uno de los grandes placeres de la película.

También hay que reconocer que su humor no será para todo el mundo. Algunas bromas son muy blancas, el ritmo responde a una manera de hacer cine bastante diferente a la actual y determinadas situaciones pueden parecer demasiado ingenuas.

Pero precisamente por eso creo que merece la pena acercarse a ella con la mentalidad adecuada.

Batman (1966) tiene una identidad propia que ha sobrevivido durante seis décadas, y eso es algo que no todas las películas de superhéroes pueden decir.

¿Por qué tienes que ver esta película?

Porque es tremendamente divertida.

Eso sí, siempre que sepas a qué vienes.

Si tu Batman favorito es el de El caballero oscuro y esperas encontrar algo parecido, probablemente te lleves una sorpresa considerable. Aquí las amenazas más terribles se resuelven mediante artilugios imposibles, deducciones disparatadas y una cantidad de casualidades que desafían cualquier lógica.

Pero si te apetece pasar un rato con una aventura de superhéroes que no tiene miedo al ridículo, esta película puede ser una elección estupenda.

A mí me encanta especialmente la química entre Adam West y Burt Ward. Su relación como Batman y Robin tiene una naturalidad muy particular, construida alrededor de una admiración casi incondicional del joven ayudante hacia su mentor. Los diálogos entre ambos son una fuente constante de humor, especialmente cuando empiezan a sacar conclusiones imposibles con una seguridad aplastante.

También está el Batmóvil, claro.

Pocos vehículos cinematográficos resultan tan reconocibles como aquel coche negro con detalles rojos que recorría las calles de Gotham. Su diseño sigue siendo espectacular, y verlo en acción es uno de esos pequeños placeres que cualquier aficionado al universo Batman debería experimentar alguna vez.

Y qué decir de la famosa secuencia de la bomba.

Batman corriendo desesperadamente con un explosivo entre las manos, intentando encontrar un lugar donde deshacerse de él sin poner en peligro a nadie, es uno de los momentos más memorables de toda la película. Una escena que lleva el humor absurdo hasta sus últimas consecuencias y que sigue funcionando de maravilla.

Hay otro motivo por el que recomiendo verla: su importancia dentro de la historia del personaje.

El Batman de los sesenta ayudó a popularizar al superhéroe entre una audiencia enorme y dejó una huella cultural que todavía puede reconocerse en multitud de referencias, homenajes y reinterpretaciones posteriores.

Además, me parece una película especialmente agradecida para compartir. Puedes disfrutarla por nostalgia, por curiosidad histórica o simplemente porque te apetece una aventura ligera y desenfadada.

Y si eres coleccionista, tener en la estantería una representación de esta etapa del personaje tiene bastante sentido, especialmente si ya cuentas con las adaptaciones cinematográficas posteriores.

Porque Batman ha tenido muchas caras, y la de Adam West sigue siendo una de las más entrañables.

La edición física

Esta reedición de Batman (1966) en Blu-ray llega a España de la mano de Divisa Films, bajo el sello de 20th Century Studios, recuperando la edición especial de la película en un estuche Amaray convencional.

En cuanto a las características técnicas, encontramos una relación de aspecto 1.85:1 (16:9), con audio en castellano DTS 5.1, inglés DTS-HD 5.1 y otras opciones de idioma como español latino e italiano. También incluye subtítulos en castellano y diferentes idiomas.

A continuación puedes ver el reportaje fotográfico de la edición.

Contenido extra

Esta edición de Batman (1966) cuenta con una selección de contenidos adicionales bastante generosa, especialmente teniendo en cuenta que hablamos de una producción que lleva décadas formando parte de la cultura popular.

Y me parece una noticia estupenda que se hayan conservado estos materiales.

Para empezar, tenemos dos comentarios en audio, uno protagonizado por Adam West y Burt Ward y otro a cargo del guionista Lorenzo Semple Jr. Personalmente, son el tipo de extras que más me llaman la atención cuando revisito una película antigua.

Escuchar a sus protagonistas recordar el rodaje y aportar su perspectiva sobre una producción tan particular tiene un atractivo evidente. Y contar también con la visión del guionista permite acercarse al proceso creativo desde otro ángulo.

Especialmente interesante resulta la presencia de varios contenidos dedicados al Batmóvil. Porque, seamos sinceros, el coche de Batman es casi otro personaje de la película. Su diseño, su presencia en pantalla y todo lo que representa dentro de la iconografía del superhéroe justifican sobradamente que tenga su propio espacio entre los extras.

También encontramos materiales dedicados al legado de la producción, a sus protagonistas y al proceso de realización, además de galerías fotográficas y tráilers.

Contenido adicional incluido

  • Comentarios en audio de Adam West y Burt Ward.
  • Comentarios en audio del guionista Lorenzo Semple Jr.
  • El dinámico legado.
  • Tributo a los héroes.
  • Los más buscados de Gotham City.
  • El Batmóvil.
  • El rodaje de Batman: planeando la película.
  • Galerías de fotos.
  • Documental: 2001.
  • Descubriendo el Batmóvil.
  • Tráilers.

Lo que más valoro de esta selección es su variedad. Hay materiales centrados en los actores, otros que permiten conocer mejor el contexto de la película y varios dedicados a uno de sus elementos más emblemáticos.

Para un coleccionista, este tipo de material puede acabar siendo tan interesante como la propia película.

En ese sentido, me alegra que Divisa Films haya recuperado una edición que mantiene una oferta de extras tan completa, en lugar de limitarse a presentar únicamente el largometraje.

Conclusiones

Voy a reconocer una cosa: cada vez que vuelvo a encontrarme con el Batman de Adam West, termino disfrutando más de lo que esperaba.

Quizá sea porque con los años he aprendido a apreciar mejor ese humor tan particular, esa estética absolutamente desatada y esa manera de entender al superhéroe que hoy parece pertenecer a otro planeta.

O quizá sea porque resulta refrescante encontrarse con una película que abraza el disparate con tanta convicción.

Sea como sea, Batman (1966) continúa siendo una propuesta muy disfrutable, especialmente para quienes sentimos curiosidad por la evolución del personaje y por las distintas formas en las que el cine ha interpretado sus aventuras.

No es una película perfecta, por supuesto. Su ritmo puede resultar irregular para el espectador actual, algunas bromas han envejecido mejor que otras y su tono deliberadamente ingenuo puede desconcertar a quien se acerque esperando una aventura convencional de superhéroes.

Pero tiene algo que considero fundamental: personalidad.

Mucha personalidad.

Adam West y Burt Ward forman una pareja estupenda, los villanos son un espectáculo por sí mismos y la película está repleta de momentos que han acabado convirtiéndose en pequeñas piezas de la historia popular del personaje.

Respecto a esta reedición especial en Blu-ray distribuida por Divisa Films, me parece una propuesta interesante por varios motivos.

El primero es evidente: permite incorporar a la colección una película que representa una etapa fundamental de Batman.

El segundo tiene que ver con su contenido adicional. La presencia de dos comentarios en audio, varios reportajes y materiales dedicados al Batmóvil hace que la edición tenga un atractivo que va más allá de poder volver a ver la película.

Y el tercero es su sencillez. Estamos ante una presentación Amaray convencional, sin grandes pretensiones de coleccionismo en cuanto al embalaje, pero con un contenido que, al menos por sus características anunciadas, resulta bastante completo.

¿Merece la pena comprarla?

Si te gusta el Batman clásico, o disfrutas coleccionando las distintas encarnaciones cinematográficas del personaje, yo la tendría muy en cuenta. Especialmente si todavía no tienes esta película en Blu-ray.

Y si nunca has visto esta versión de Batman, te animaría a darle una oportunidad. Eso sí, deja las expectativas de solemnidad aparcadas, prepara las palomitas y disfruta del espectáculo.

Porque pocas cosas hay tan divertidas como ver a un superhéroe intentando salvar el mundo mientras todo a su alrededor se vuelve completamente absurdo.

Y si encima puedes hacerlo con un buen montón de extras para seguir explorando su historia después de los créditos, mejor que mejor.

¡Santo coleccionismo, Batman!

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